A 50 AÑOS DE LA EPOPEYA EN OLAVARRÍA Noticias

Este 15 de noviembre se cumple medio siglo de aquel recordado partido de vuelta entre la selección marplatense y sus pares olavarrienses que definió al campeón provincial y finalizó con la intervención militar.


El Torneo de Primera División de este 2020 iba a llevar el nombre de "Copa Cincuentenario" en homenaje a aquella selección local que se consagró campeona nacional a mediados de diciembre de 1970. Pero un mes antes, el 15 de noviembre, la "Roja", dirigida por el "Negro" Pacheco iba a quedarse con el título de campeón provincial luego de derrotar a Olavarría por 7 a 1 en el global de una serie que terminó antes de tiempo.

Luego de la victoria 3 a 1 en el viejo Estadio "San Martín" y ya con algunos roces de más entre jugadores de ambos seleccionados, el encuentro de vuelta iba a tener su definición en condición de visitante para los marplatenses y significaría el boleto a la etapa final de la Copa "Béccar Varela". 

Desde el inicio, la aparición de Loyola, la gran figura de la tarde, puso en ventaja a la visita que se encaminaba tranquila al éxito. Promediando la primera mitad Montanaro igualó las acciones para el dueño de casa pero la alegría iba a durar poco porque a los 34 Loyola volvía a adelantar a Mar del Plata. Antes del pitazo intermedio, Roberto Maino iba a dejar con 10 a los olavarrianses por la expulsión de Bernal.

El ambiente hostil ya se vivía en las tribunas y el complemento inició con un bullicio de fondo que anunciaba lo que iba a suceder media hora después. A los 15, otro gol de Loyola sentenciaba la serie para la Roja a lo que los simpatizantes locales respondieron arrojando objetos desde sus lugares, entre ellos una botella de vidrio que fue directo hacia la ubicación del arquero Videla. 

Pese a ello, el encuentro siguió y en el reinicio vino el cuatro tanto de la Roja y ahí si el partido se detuvo para no volver a jugares. La policía comenzó a disparar gases lacrimógenos contra la tribuna grande y los hinchas, enardecidos, decidieron abandonar sus ubicaciones e incendiar el colectivo que había transportado a la delegación de Mar del Plata.

Casi como un milagro, todos los jugadores lograron ingresar al vestuario. Mientras se escuchaban los disparos de balas de goma y las corridas de los presentes, arribó un equipo militar con tanques blindados que permitió a jugadores y cuerpo técnico ir hasta el regimiento de aquella localidad desde la cual tuvieron que buscar un nuevo modo de volver a casa.

Aquel plantel estuvo conformado por:

Jorge Videla, Oscar Pérez, Jorge Grosso, Rubén Montero, Néstor Lauge, Eduardo Picabea, Adán Amán, Carlos Moreno, José A. Soler, Carlos Vázquez, Gustavo Ripke, Alberto Gómez, Roberto Echeverría, Rafael Martínez, Osvaldo Mosconi, Roberto Parodi, Juan Domingo Loyola, Juan Vicente Miccio, Carlos A. Miori, Oscar Bustos y Pedro Gómez Vila.

A su vez, el cuerpo técnico tenía a Alberto Pacheco como director técnico, Jorge Taules en la preparación física, Natalio Miano en el rol de médico, los masajistas Armando Marino y Ángel Robert, y utilero a Néstor Rossi. Junto a ellos, Oscar Zalazar y Oscar Farías, miembros de comisión de selección.